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20 años del paisajismo de EXPO 92 (V): Detalles del Proyecto Pérgolas: riego, control nutricional y del crecimiento
  • 20 años del paisajismo de EXPO 92 (V): Detalles del Proyecto Pérgolas: riego, control nutricional y del crecimiento

Esfera Bioclimática y pérgolas en Expo92
Continuamos con el paisajismo de Expo 92 ylos detalles del Proyecto Pérgolas. En este artículo hablaremos del riego, abonado y plagas.

En este proyecto, y en todo lo referente a la Expo debemos de tener la perspectiva que todo este proyecto se realizó a finales de los 80, con lo que debemos de ver, que a pesar de que muchas de las actuaciones y decisiones son obvias hoy en día, no lo eran tanto en esa época.

Riego

Como en otros aspectos de este proyecto, la elección de un sistema de riego era fundamental para el buen funcionamiento de este.
Se fijaba como objetivos el tener una gran eficiencia y una mínima evaporación, además de tener un control automático.
En Sevilla se pueden alcanzar los 48 grados centígrados y una evaporación de 13 mm/m2/día, lo que hacía de gran importancia el tener un sistema de riego eficiente, sobre todo para obtener una rápida cobertura vegetal.

Desde el mismo inicio, la concepción del sistema de riego vino ligada también al uso de este sistema para la aportación de nutrientes, fungicidas CO2,nematicidas,…
En el sistema de riego, se tuvo que tener en cuenta que:
_Las pérgolas estarían dispersas en una superficie de 215Ha en sus emplazamientos definitivos
_Habría pérgolas que se elevarían hasta 12 metros de altura y algunas formarían el techo vegetal de las estaciones de monorraíl, situándose entonces a unos 15 metros de altura
_Era un proyecto de gran magnitud, por la extensión y la gran cantidad de conducciones a emplear.
_Había una gran dificultad derivadas del entorno que estaba en obras.

El agua de riego estaba tomada del río Guadalquivir, agua que estaba entre agua tolerable y dudosa para el riego, por lo que podía presentar algunos problemas. Era por lo tanto fundamental contar con varias estaciones de filtrado. Estas estaban compuestas por filtros de arena (de 0,7 a 1,2 mm) filtros de malla de 155 mesh, automatismos tanto de control de riego como de limpieza. bombas dosificadoras y autómatas programables.
En la zona de acopio se usaron válvulas volumétricas para tener un mayor control de la dosificación del riego.
Se usó una estación meteorológica, así como sondas de Ph, conductividad eléctrica , humedad del suelo y temperatura del agua cuya información se recogía informaticamente y que servía de soporte a la toma de decisiones. Este sistema de control se apoyaba también en tensiómetros manuales de mercurio en los que se hacia una lectura diaria.

El sistema de riego desde el primer momento se decidió que debería ser doble: uno por goteo y otro por aspersión.

El sistema de riego por goteo era fundamental por el sustrato que se emplearía. Así se instaló un sistema de gotero con un marco de 0,50×0,40 m. a razón de dos líneas de goteo por jardinera.
Los goteros eran autocompensantes, ya que se podía dar el caso que dentro de una alineación estuviese a distintas alturas. Además se buscaba que fuese rápidamente instalables, y que tuviesen el mayor orificio de salida posible, ya que de esta forma podían paliarse problemas de atascos en los goteros a pesar de las medidas de seguridad tomadas para evitarlos (filtrado) y por supuesto, que garantizase una gran uniformidad.

Las pérgolas tenían instaladas unos 36km de tubería de gotero lo que suponían unos 72000 goteros. Es por ello que para evitar el error humano en el pinchado de los goteros se optó porque los goteros fueran integrados. Esto ayudaba a que fuesen de rápida instalación, objetivo que era fundamental ya que se debía de hacer una plantación masiva de miles de plantas en una fecha crítica como era el principio de verano, es por ello que el sistema de riego debería de estar en perfectas condiciones de funcionamiento.

Además del riego por goteo había que tener en cuenta que las tuberías que suministran agua a esta red de riego tenían que tener un trazado de unos 25 kms iniciándose con un diámetro de 1200mm y terminando en uno de 150mm en fibrocemento.

Al fabricante de los goteros se le exigió un control de calidad para garantizar el funcionamiento de este sistema de riego con los mínimos errores en su fabricación, puesto que era crítico para la buena consecución del proyecto. Finalmente se seleccionó un gotero con una presión de entrada de entre 0,5 y 3 atmósferas que mantiene un caudal de 2,3 l/hora.
Sistema de riego en la zona de acopio de las pérgolas
El sistema de riego por aspersión estaba compuesto por miniaspersores sobre tubería de PE de 32 mm de diámetro. Eran autocompensantes y que emitían un caudal constante de 200 l/hora con una presión de trabajo de entre 1,5 y 3 atmósferas, teniendo un alcance mínimo de 2,5m de radio.
Cada aspersor cubría 36 metros cuadrados de tal forma que las pérgolas de 6×6 llevaban un miniaspersor, y los de 6×12 llevaban 2.

Con el sistema de miniaspersores se pretendía paliar los siguientes problemas
_Acumulación de polvo por estar en un entorno de obras.
_Actuar como sistema antiheladas.
_Aplicación esporádica de fitosanitarios, fundamental cuando se trasladaron las pérgolas a sus emplazamientos definitivos.

Una de las novedades del sistema de riego por goteo es que se usó por primera vez para la aplicación de CO2. Con ello, por ejemplo, se incrementaba la asimilación de los nutrientes por las plantas. Usándose agua saturada con CO2 en el riego.
La experiencia fue fructífera porque aumentó la producción vegetativa dando un mayor vigor a la planta y de esta forma haciendo a las plantas menos sensibles a los ataques de hongos e insectos.
Hay que destacar que esta aplicación de CO2 se descubrió en el año 1986 en el Instituto de Biología de Carbono de la Universidad de Essen, y por entonces en el periodo de realización del proyecto se estaba investigando esta aplicación en distintos países, siendo en 1990 cuando en Israel se vio la alta correlación entre el contenido de CO2 en el agua de riego y la concentración de hormonas de crecimiento.

Para saturar el agua con CO2 se usó un catalizador de platino que hacia que se disolviese casi instantáneamente. Estos procesadores de agua se instalaron en los cabezales de filtrado de los distintos grupos de pérgolas en los que se distribuían estas.

Una de las preocupaciones, sobre todo en invierno, era la capacidad de drenaje de las jardineras. Para lo cual se realizaron pruebas tanto en campo como en laboratorio, viéndose que había problemas por falta de drenabilidad. Debido a esto se incrementó el número de turnos de riego a 5 al día, para evitar una gran pérdida de agua y de fertilizantes por el drenaje. Esta división de los turnos hizo que el coeficiente de asimilación de las plantas se incrementase. El sustrato elegido ayudó a que, a pesar de la compactación que pudiese tener, la infiltración hacía que fuese más que suficiente para asegurar el buen estado de las plantas.
Para el manejo del riego, se controló la porosidad del sustrato, el consumo de agua de las plantas, la humedad del sustrato, la uniformidad del riego y la drenabilidad. Del estudio de la porosidad se sacó como conclusión que el máximo tiempo sin regar en el periodo de máxima evaporación era de 3 días, siendo a partir del cuarto día cuando empezaba a sufrir la planta, y si se llegaba a 7 días el stress hídrico causado en las plantas era importante.
Se vio que la pluviometría registrada en las estaciones meteorológicas no tenia influencia en el calculo de las dosis de riego del cultivo, debido a que la masa foliar hacia que no penetrara en la escasa superficie de la jardinera. Del mismo modo a pesar que en la bibliografía el coeficiente de cultivo (Kc) estaba entre 03 y 1,1 con las especiales características del cultivo se ha calculado valores de 2,0.
Con todo, el cálculo hacia que se hiciese entre 3 y 5 riegos diarios, haciendo que la tasa de drenaje fuese mínima.

Con los estudios realizados se vio que la Podranea y Lonicera eran las que más agua necesitaban, en periodos de mayor evaporación, estimándose entorno a 15l/día. Las Buganvillas y los Parthenocissus eran las menos exigentes con 7,7 l/día. Estando las tensiones óptimas en el sustrato se vio que estaban entre los 5 a 15 centibares.
Todas las plantas que se estudiaron soportaban muy bien el estrés hídrico, recuperándose de este con facilidad. Con dos horas de riego se observó que plantas con estrés hidrico muy acusado recuperaban la turgencia de las hojas en poco más de 4 horas, como en el caso de Jasminum primulinum.
La escasa influencia de la pluviometría en la humedad del sustrato aconsejaban que debía de regarse incluso cuando lloviese para obtener un crecimiento vegetativo muy rápido y de forma continuada.

Control del crecimiento

El control nutricional de la plantación se inició en Junio de 1990, debido a que las especiales características de estas y a que el desconocimiento que existía lo aconsejaba.
Se realizó por lo tanto un control analítico y nutricional de las pérgolas que consistía en el análisis del crecimiento vegetativo (fundamental en este proyecto) de la fertilidad y del riego.

El objetivo el análisis del crecimiento vegetativo era el conocer, principalmente, la velocidad de crecimiento de los primeros meses para poder prever si se iba a obtener la cobertura necesaria. Para ello, se midió la Longitud desde la base al ápice, el espesor desde la malla superior a la inferior, la anchura, que era la medida transversal a la longitud y el diámetro del tronco en la base.
Sistema Control Pérgola (sensor pH)
En este estudio se vio la influencia de la asociación de distintas especies, así como problemas surgidos como los estrés hídricos y características de la planta. Y se tomaron las concusiones de que la velocidad de crecimiento en longitud, cobertura y en anchura era muy rápida en Ipomea sp que a pesar de ello fue retirada de las plantaciones. En cobertura, las Buganvillas, la Solandra eran tan rápidas como la Ipomea sp, y las Trachelospernum sp. eran muy lentas en su crecimiento.
También se vio que los cultivos monoespecíficos ofrecían un mayor crecimiento vegetativo, siendo las que más el Jasminum primulinum y la Lonicera japonica y en cuanto a asociadas las que mejor se comportaban eran la J. primulinum con J. Simplicifolium y Parthenocisus tricuspidata con Solandra maxima.

Dentro del control nutricional, se realizó el control del abonado. Realizándose para ello análisis de todos los componentes del cultivo: foliar, agua, sustrato, fertilizantes y del drenaje . De esta forma se trataba de conocer lo más exactamente posible el estado nutricional de la planta, pudiendo detectar carencias o excesos en estadios iniciales.
De este estudio se sacó se sacaron las siguientes conclusiones:
_De los estudios del agua, tanto del de riego como el drenaje se sacó la conclusión de que el agua de drenaje iba mejorando paulatinamente sobre todo en contenido de sales totales, con lo que hay una reducción de sales solubles en sustrato (CE pasa de 2,94 a 1), y que existía un proceso de fermentación de sustrato que iba mejorando también con el tiempo, al mismo tiempo que se ve un lavado menor en el drenaje debido a un control más eficiente del abonado. Y también que la calidad inicial del agua de riego se mantuvo, para lo cual fue fundamental el análisis del agua de drenaje.
_Del estudio del sustrato se vio que este se neutraliza con el tiempo, pasando el pH de 5 a 7 rápidamente y la salinidad también se reduce drásticamente, solo dando picos en momentos puntuales coincidentes con la fertirrigación. Sin embargo existe un empobrecimiento del sustrato.
_En los análisis foliares se vio que el crecimiento vegetativo no se detiene en invierno, incluso en especies de hoja caduca. Encontrándose los máximos contenidos de nitrógeno en invierno, lo que conduce a que no se debía de descuidar el aporte de nitrógeno entre el final del otoño y fa primeros de invierno. Lo mismo que en otoño, sobre todo Hedera helix y Senecio macroglossus.

El abonado vía foliar se ha usado en momentos muy concretos según necesidades detectadas. Teniendo , los distintos productos, siempre buenos resultados, y teniendo que usar para ello agua potable en vez del agua del río ya que en algunos casos se podía alcanzar CE de 3 a 4mS/cm con lo que se producían quemaduras en las hojas.

Para saber más:

_Libro: “Expo´92 Sevilla. Arquitectura y diseño” Sociedad Estatal Para la Exposición Universal Sevilla 92 – Electa, 1992
_Libro: “Proyecto Pérgolas, un intento de control bioclimático” Sociedad Estatal Para la Exposición Universal Sevilla 92 – Horticultura S.L., 1992
_Libro: “Guía oficial Expo´92″ Sociedad estatal Para la Exposición Universal Sevilla 92, 1992
_Libro: “URBANA, línea de mobiliario urbano EXPO`92″ Sociedad estatal Para la Exposición Universal Sevilla 92, 1992

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